PODCAST #5 | IR SOLO DE CONCIERTO



Hoy vamos a hablar de algo que le cuesta mucho a la gente, pero que una vez que das el paso, te das cuenta de que es una de las mejores decisiones que puedes tomar en la vida. Hoy nos vamos de concierto solos.

Para empezar, os voy a poner un poco en situación. Personalmente tengo la suerte de tener amigos con los que compartir mi afición por la música. Gracias a ellos aprendo a diario y ha sido a los pies de un escenario donde nos han pasado miles de anécdotas de estas de contarles alguna vez a tus nietos.  Sin embargo, lo cierto es que, a pesar de coincidir en muchas cosas, somos totalmente distintos en ciertos gustos musicales, lo que acaba implicando que muchos de los grupos que yo escucho, a ellos se la pelan. ¿Y qué pasa? Pues que cuando llega el momento de ir a verles tocar, te encuentras con que nadie  quiere, o puede, acompañarte.

He intentado recordar el primer concierto al que fui sola pero la verdad es que no me acuerdo. Han sido tantos, que ya no sé cuál fue. En la actualidad de hecho, el 80%  o incluso más  a los que voy, no suelo ir acompañada y es que una vez que pierdes ese miedo irracional es algo que se normaliza tanto que, si de verdad quieres ir, no esperas a nadie para comprarte la entrada.


Como ya os digo, lo único que nos frena para ir a concierto es el miedo. Por eso hoy voy a analizar contigo los temores que te entran al ir a un concierto solo para que veas el error tan grande que cometes quedándote en casa.

El primer miedo que tienes, y el más grande, es el qué dirán. A veces somos demasiado egocéntricos pensando que, al llegar a un concierto, el resto de la gente va a estar pendiente de ti, de si vas solo o no. Déjame decirte que no, que nadie te va a prestar atención, igual que tú no se la prestas a los demás. Además, si piensan: “pues este o esta va solo”, ¿qué más te da?, ¿acaso le conoces como para que te importe? ¿acaso vas a volver a ver a esa persona en tu vida? Pues no. Así que, este primer miedo descartado.


Otro miedo es el: “¿con quién voy a hablar estando tantas horas solo?" Pues lo primero es que en un concierto, señores, no se habla. Se escucha. Y eso es independiente de que vayas con tus amigos o no. Lo que quiero decir es que mientras que el grupo está tocando, si eres una persona decente, no vas a hablar con nadie, y da igual que vayáis 20 personas o tu sola.

En la previa, si eres una persona sociable, harás amigos nuevos, que ya sabéis que en las colas de los conciertos se conoce a gente muy interesante – y muy rara también, todo hay que decirlo. Y si eres tímido, como yo, pues cero dramas también porque te coges el teléfono y aprovechas para hacerle una llamada a tu abuela, a tu madre… y creedme cuando os digo que no es para tanto.




Y recopilando esos miedos, yo creo que el principal es el que tenemos a nosotros mismos y que te hace pensar lo solo que estas en esta vida. No me mal interpretéis, me explico. A veces, cuando te toca hacer este tipo de actividades sola, es inevitable pensar en la pena que te da no tener a nadie al lado que comparta tus gustos musicales. Como nos gusta mucho el drama, pues te pones modo Nacho Vegas a pensar en ello, y a llorar por las esquinas pensando en que los demás lo tienen y tú no. Yo lo confieso, en ocasiones me ha pasado. Pero, ante esto, ¿cuál es la alternativa?

Pues la alternativa es quedarte en tu casa, aún más solo, viendo como los demás están viviendo ese concierto mientras que tú, por miedo a tonterías, te lo estás perdiendo. Y qué queréis que os diga, ante esto, yo la verdad es que lo tengo claro.


Además, no hay mayor satisfacción que el sentirte independiente y el saber que no necesitas de absolutamente nadie para hacer aquello que te hace feliz a ti. Muchas veces nos obcecamos tanto en hacer felices a los demás, que nos olvidamos de nosotros. Y eso es un error tan grande…

Así que mi consejo es que jamás descuidéis vuestra felicidad y, sobre todo, que nunca jamás dependáis de nadie para absolutamente nada. Lo que vas a vivir en esos conciertos se queda para ti, vayas solo o acompañado, por ello, nunca te quedes en casa, porque ahí si que no vas a tener ningún recuerdo que guardar.

Como ya os he dicho, hay veces, cada vez menos, que cuando voy a un concierto sola voy algo triste pensando precisamente en que no tengo a nadie que me acompañe, sin embargo, siempre, y esto no falla, cuando salgo de ellos salgo tan feliz y orgullosa de mi misma que nunca me he arrepentido de plantarle cara al miedo y salir a bailar. Que tu felicidad no dependa jamás de nadie.

Finalmente, si que es verdad que una de las cosas que se echan de menos es al salir, el no tener a nadie con el que comentar qué tal ha ido, pero para ello estoy aquí yo y este blog, así que, ya sabéis, contadme qué tal vuestras experiencias yendo a conciertos solos, a ver si así conseguimos que la gente pierda el miedo y la vergüenza, que con ella no vamos a ninguna parte.






Canciones que aparecen en este podcast:

Yo te perdí una tarde de abril - Family
Yoni B - El Mató a un policía motorizado
Amo - León Benanvente
Idiota - Los Punsetes
Laboratorio Mágico - Los Planetas
Camela - Lágrimas de amor
Sola con la luna - Anni B Sweet
Hay un sitio pa ti - Novedades Carminha
Volverás - Juniper Moon
Aquella chica - Los Fresones Rebeldes
Galletas - La casa azul
Maravilloso - Sidonie
Galaxia - Turpin

Comentarios

Entradas populares