PODCAST #7 | INFLUENCERS "MUSICALES"


El post de hoy viene con polémica, la primera desde que tengo este blog, ya me siento bendecida. Por supuesto, no podría venir de otro lugar que no fuera twitter, ese lugar tan maravilloso.

Hace unos días colgaba en mis redes un tweet que decía lo siguiente:



Este post no lo hago para dar explicaciones, ni para excusarme en nada. Sencillamente, a diferencias de muchos maleducados que contestaron para insultar  cosa habitual en twitter, por supuesto  a mí me gusta aprender y conocer varias visiones del tema para poder formarme una opinión propia o, también puede ser el caso, para llegar a cambiar la mía. Por ello a mí me interesa que, en esta entrada, se analizaran los argumentos tanto a favor o en contra de la presencia de influencers en los festivales de música para que, como ya os he dicho, ser capaz de formar una opinión sólida al respecto.

Antes de nada, quiero dar mi visión sobre el asunto que, por lo que me contasteis, coincide con la de muchos de vosotros y vosotras.

Ya sabéis que soy muy crítica con el público que acude a los festivales, de hecho, en mi primer podcast ya hice un análisis del mismo y de lo que pienso de ese tipo de personas para los que la música, paradójicamente, es lo último en un festival, precisamente, de música. Ante esto me quedo con una frase que le escuché hace poco a Niño de Elche en una charla en la que decía que por desgracia, en los festivales de música es donde menos música se escucha. Situación que él mismo ilustraba diciendo que la situación solo es equiparable al hecho absurdo de, por ejemplo, ir al cine a ver una película y taparse los ojos cuando te sientas en la butaca… por desgracia es así de triste.

Volviendo al tema que nos atañe, el debate, en mi caso, no está en el valorar el trabajo de un influencer como, precisamente eso, un trabajo. No voy a meterme en eso porque yo de publicidad ni entiendo, ni quiero entender, no me interesa. La batalla entre el periodismo y la publicidad ya es antigua y aquí no tiene su lugar. Yo lo que denuncio y lo que me parece mal es que se contrate o se invite a gente que lo que menos te muestran es amor y respeto por la música, sino que te venden una frivolidad increíble, reduciendo la experiencia festivalera al hacerte cuatro fotitos con un outfit mono para instagram. No me gusta ese tipo de público, ni el promover esos valores tan vacíos en torno a la música. Del mismo modo, no me gusta que las tiendas de ropa saquen una colección especial para festivales, cuando cualquiera que ha estado en un par de ellos sabe que esos conjuntos son incompatibles con mear en un policlin. Pero bueno, volvamos al tema.

Stop sombreros en los festivales.
Os pongo un ejemplo. Imaginad a un influencer con un perfil de persona joven, soltera, fiestera, sin hijos… anunciando pañales o potitos. ¿A que no encaja? Pues eso mismo pienso yo de las personas que contratan que ni están vinculadas al mundo de la música, ni tienen ni idea de quién toca en el festival.
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¿Significa eso que a ningún influencer le gusta la música? No les conozco a todos obviamente, pero el truco de criticar una generalización sin contrargumentar no vale, no aporta. Lo que si puedo probar es que visitando perfiles de algunos de los más conocidos – que ya os digo, he tenido que buscar para escribir esto porque no consumo ese tipo de gente – ninguno genera contenido relacionado con la música. No os digo más.

Ante esto, hablaba con alguno de vosotros sobre “influencers musicales” que pudieran sustituir a estos de los que hablábamos y hubo una persona que me propuso los siguiente: ¿ por qué no músicos que no estén en el cartel, periodistas musicales, djs…? Pues tiene razón. Si hay que hacer publicidad, hay opciones más creíbles y que en su día a día son prescriptores de música ya de por sí.  Como ya os he dicho, igual que no pondrías a Iniesta a anunciar bronceadores, no pongas a esta gente a venderte lo maravilloso que es un festival porque no cuela.

También por mi parte por ejemplo tengo que admitir que a estos influencers no los suele contratar el festival en sí, sino marcas patrocinadoras que deciden publicitarse de manera lícita por supuesto, a través de estos perfiles. Pero esto de las marcas y tal, igual es pecar un poco de purista yo lo sé, pero me recuerda al capitulo de Los Simpsons en los que una tormenta destroza la iglesia, la compra el Señor Burns y la reconstruye llena de patrocinadores y anuncios. Me parece una crítica muy ilustrativa, ya sabéis que absolutamente todo lo que pasa en el mundo se puede explicar con un capitulo de Los Simpsons. No sé, es que que te patrocine Alhambra o Negrita vale, pues tiene relación con el festival; pero que te patrocine Chanel como en algunos de los que he estado yo… personalmente no lo entiendo.



Hubo mucha gente que se me tiró al cuello diciendo que el hacerse fotos no está reñido con disfrutar más o menos de la música. Este argumento me parece de niña de 15 años y de tener la comprensión lectora y crítica de un mosquito. Faltaría más que nadie te dijera que no te puedes hacer fotos chulas en un festival, en la calle o en los baños de Atocha. El problema es cuando tu máxima es esa, y no quien esté encima del escenario. Según me cuentan, había gente en el Madcool que llevaban un fotógrafo propio para que les fotografiara de manera profesional. Ante esto, una duda: ¿Quiénes son los protagonistas del evento para este tipo de gente, ellos mismos o los grupos? Luego me comentaron fotógrafos de medios musicales que ellos tuvieron problemas para acceder a los fosos de los conciertos porque la organización era un poco caos.  Yo creo que el contraste se entiende muy bien.

También había gente que me hablaba de marketing, y de que parecía mentira que no supiera que esto no deja de ser un negocio. Vale, no voy a entrar en la eterna lucha de la independencia, pero yo soy de las que intenta mantenerla en todo lo que hago y quiero que eso sea lo que me vendan, tanto grupos, como discográficas como los propios festivales. Igual un día hago un post analizando la “independencia” musical, siempre entre comillas, pero si busco marketing ya me pongo Los 40 principales y me voy al Primavera Pop a ver a Pablo Alborán y sin acritud ninguna, que no tengo lnada en contra de la música comercial. Pero, se supone que los festivales  son otro rollo o al menos lo fueron en su momento.

Y bueno, ya un poco cerrando con los argumentos en contra de mi opinión, está el de “si te invitan tú también irías gratis”.  Yo creo que aquí queda claro la posición que ocupa la música en un festival.


Analizando un poco el perfil de la gente que criticaba lo que yo decía, que os repito, que yo adoro hablar con alguien que tiene una opinión contraría a la mía porque me parece la manera más directa de aprender, de verdad, pero esta gente tenía de melómana lo que yo de influencer. Cero. 

Como ya os he dicho al principio, con este post no busco justificarme ni dar explicaciones de ningún tipo, pero quería analizar un poco con vosotros la figura del influencer como “anuncio” en el ámbito musical porque además me parece que es un tema del que no se suele hablar y cada día es más común. Sobre todo en grandes festivales, los pequeños todavía se libran.




Un poco, recogiendo toda las ideas que he sacado de este análisis y de todos los argumentos contrarios a mi opinión, he llegado a la conclusión de que, puestos a comercializar la música, una figura que recogería perfectamente lo que para mí sería un perfil perfecto de influencer musical sería la del DJs. Yo tengo mucho aprecio a la figura del pinchadiscos pues de su mano he conocido mucha música nueva en ambientes de ocio total, por ello yo creo que ver a alguien que dedica su vida a recomendar música con una Coca Cola en la mano echándose cuatro fotos para instagram no me chocaría tanto como el ver a alguien que sería incapaz de distinguir a The National de La Pegatina.



Solo me queda añadir una cosa que me pareció maravilloso con todo el cuento del tweet  y es que me llamaron “pollavieja”. Qué fantansía. Contadme si vosotros sois otros pollasviejas más o si opináis lo contrario. Abramos debate.




Canciones que aparecen en este podcast:

Yo te perdí una tarde de abril - Family
Chicas - Varry Brava
Opinión de mierda - Los Punsetes
Pisciburguer - Joe Crepúsculo
Turista ven a Sevilla - Pony Bravo
Tú antes molabas - Novedades Carminha
Millonaria - Rosalía
Nuevas formas de hacer el ridículo - Carolina Durante
Friday I'm in love - The Cure
Nadar - Atalaya Roja




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