ESTRELLAS O LIMONES 02X02: "¡VOTÉNME! Porque mi rumba está wena".


La Tertulia del Café Pombo - José Gutiérrez Solana


El tema que vamos abordar en este primer post serio de la temporada me hace especial ilusión pues, junto con el fútbol y la música, podríamos decir que es la tercera pata de lo que hoy son mis tres grandes pasiones. Hoy, en esta mesa camilla hablamos de música y política.

Tranquilos todos, que no cunda el pánico porque yo aquí no voy a dar ningún mitin. Tampoco voy a hablar de elecciones, ni de partidos políticos  que ya está bien  simplemente se trata de analizar un poco el cómo la música “indie” trata estos temas, cuáles son los problemas sociales más abordados por estos grupos o, simplemente, si esto de la política podría ser equiparable a temas tan maníos como el amor o el desamor.



Matizo lo de indie, ya sabéis que no me gusta utilizar ese  término, pero creo que  entendéis a qué música me refiero. Lo digo porque tradicionalmente existen géneros directamente vinculados con la política y comprometidos con causas ideológicas. Hablo obviamente del rap o incluso el punk a su manera Se me ocurren grupos, por ejemplo en el rap, como Los Chikos del Maiz o aquel “rock radical vasco” que a mí me maravilla con grupos como Eskorbuto. Solo hay que recordar ese: “Ya no quedan más cojones, Eskorbuto a las elecciones, para vivir alegre y contento, Eskorbuto al parlamento”. Que oye, podrás estar de acuerdo o no con estas ideologías, pero lo que está claro es que el peso político es grande en los temas que este tipo de grupos utiliza en su composiciones.



Pero aterricemos un poco en este indie nuestro en el que el 99,99% de las canciones son o de amor o de drama absoluto porque estás más solo que Rosa Díez. ¿Hay política aquí?

Hay que partir de una premisa muy importante, y es que ¿qué es la política? ¿la política son Pablo Iglesias, Pablo Casado, Pedro Sánchez? ¿Son el PSOE, el PP, Vox o Ciudadanos? ¿Son Gramsci, Maquiavelo, Spinoza o John Locke? Al final cada uno tiene una visión bastante distinta de lo que la política simboliza en sí. Yo por ejemplo me quedo con estos últimos que, aunque con algunos esté de acuerdo y con otros no, al menos decían cosas inteligentes. Pero por encima de todo, yo creo que a la final política es todo lo que te afecta a ti como ciudadano y como persona. ¿Es política que en cine cueste tanto dinero? Sí. ¿Es política que para operarte tengas que esperar un año? Sí. ¿Es política poder plantearte tener un hijo?  Sí. En ese sentido, todo es político y, por supuesto, la música también lo es.

La música históricamente ha servido para dar voz a muchos problemas sociales que a través de medios como mismamente la prensa no han podido ser tratados. Los cantautores en España, la canción protesta, el mismo rap… son ejemplo de ello. No dejan de ser respuestas  artísticas o culturales pero respuestas — ante una serie de situaciones sociales que hacen daño al pueblo. En este sentido, os recomiendo un librazo que se llama “33 revoluciones por minuto”, de Dorian Lynskey que precisamente trata la historia de esos músicos que decidieron dejar atrás todo este egocentrismo que rezuma el amor y el drama, para poner al servicio de la sociedad su arte. Bob Dylan, Victor Jara, Billy Holiday, The Clash…  Es una pasada de libro.

Ya sabéis que en este blog tiramos más por lo nacional, así que vamos a meternos un poco más de lleno en la escena patria y en el cómo nuestros artistas utilizan la política en sus creaciones.

Saharabbey road no solo es una canción.

“Palmeras en la mancha y carapolla en Instagram”, así cambiaban Vetusta Morla letra de una de las canciones de su último disco en el concierto que ofrecieron en el Madcool, en Madrid. Por todo es sabido que los madrileños son uno de los grupos del panorama independiente que más se moja en política. Solo hay que detenerse un poco en las letras de su anterior disco, La Deriva, el más social, para darse cuenta.

Como anécdota, tengo que decir que precisamente la primera vez que yo vi a Vetusta Morla en directo, hace ya muchos años, fue en una manifestación pidiendo justicia para caso de José Couso frente a la Embajada de los EEUU en Madrid. Para quien no lo sepáis, José Couso era un periodista gallego asesinado en Iraq en el 2003.



En aquella manifestación — la cual se sigue haciendo todos los años y os invito a ir  y más si sois periodistas porque es una vergüenza que nos sigan matando  también estaba otro grupo: Amaral. Justo Eva me acuerdo que cogió un megáfono y cantó lo que hoy es un himno, y no es otra que Revolución.

Pero la política no se hace hablando y hablando, los hechos son los que al final le cambian la vida a la gente, por ello yo os invito a conocer la vinculación que el grupo de Tres Cantos tiene con el Sahara, que creedme va mucho más allá de la canción de Sharabbey Road. O mismo los proyectos de Ángel Carmona y Leozinho, que me parece flipante lo que la música puede llegar a sanar en situaciones de extrema necesidad.



"Voz del pueblo, voz del cielo"

Como ya hemos comentado al principio, la política es esa herramienta que pone de manifiesto  los problemas sociales de la gente de a pie y, la música, el medio de denuncia. En parte debería ser la manera de darle voz al pueblo que grita pero no es escuchado. En esta línea, otra que nos sorprendía bastante con esta implicación ha sido Zahara con su “Hoy la bestia cena en casa”.

Corregidme si hay algún seguidor de la de Úbeda en la sala, porque yo no conozco a fondo su trabajo, pero creo que hasta ahora la cantante no se había mojado tan explícitamente en el sentido político.

“Tus palabras están huecas”, “tiene la nariz plateada”,  “tan guapo, tan desnudo, tan rastrero, tan seguro”… las malas lenguas dicen que se habla del líder de Ciudadanos, Albert Rivera.




Pero sí algo destaca de esta letra es una brutal crítica a la Gestación Subrogada, que de todos es sabido que cuenta con el apoyo del partido naranja. “Si eres tan valiente, préstame tú tu vientre. Véndeme a los hijos que tengan tus hermanas”. Zahara como ya sabéis fue madre hace relativamente poco y creo que nadie mejor que una mujer que ha pasado por la experiencia de la maternidad puede hablar tan claramente y en primera persona de una problemática como esta. Ya os digo, yo aquí no expongo mi opinión, simplemente os cuento como la música trata este tipo de temas.

Los himnos generacionales.

La situación social de un país muchas veces es insostenible y de esto, para nuestra desgracia, sabemos mucho en España. Esto hace que sea imposible que las letras de los artistas no acaben impregnadas de consignas políticas más o menos explicitas.

En el año 2004 Los Planetas proclamaban alto y claro que nos iban a pagar lo mismo por el doble de trabajo si no hacíamos algo para remediarlo, nos avisaban de que nos iban a sacar los dientes y lo iban a televisar simplemente por las cosas que hemos pensado. Y de esto no te olvides de que ellos te lo dijeron antes que nadie, y tanto antes porque de esta “Canción del fin del mundo”, del álbum “Los Planetas contra la ley de la Gravedad”, hace ya 15 añazos. Y como si de Nostradamus se tratase, se ha cumplido todo lo que nos contaron.

Una vez, una persona me dijo que Los Planetas eran el grupo del amor tóxico por excelencia, y puede que tenga razón, pero lo que si es cierto es que lo tintes políticos han ido impregnando las letras de los granainos. Los delirios anarquistas de J  muchas veces bastante hipócritas, todo hay que decirlo  nos trajeron ese Zona Temporalmente Autónoma cuyo título sale de un ensayo de Hakim Bey que para todos los que les interese la teoría sociopolítica la verdad es que muy recomendable, aunque si que es verdad que no es para todos los públicos, no es muy accesible para todo el mundo, es una movida, pero oye, si os interesa como a mí, creo que te explica muy bien en sentido que el grupo le ha querido dar al disco. 


Y de este caldo de cultivo nace Islamabad, que no es porque yo sea fan fatal de Los Planetas, pero yo la incluiría entre una de las mejores canciones de la década. Dios, la religión, el terrorismo, el miedo, la corrupción… todo esto se toca en esta canción, una de las mejores letras de J – de las pocas que hace hoy en día   y que culmina con los versos de Yung Beef. Una obra de arte a mi parecer.

Sin salir de este ZTA, tenemos otras referencias políticas como por ejemplo la canción que cierra el disco, Guitarra Roja, versión de un poema escrito el 1928 por el libertario Martín Castro, uno de los padres de lo que, muchos años después se llamaría “Canción protesta”.

Pero sí hay algo actual totalmente y que vincula directa y explícitamente a Los Planetas con la política, sin duda es esa Fuerza nueva junto con Niño de Elche. Fuerza Nueva, partido de ultraderecha de la transición Española. Ellos, Fuerza nueva, con la “n” en minúscula, como reivindican los propios integrantes. Sacan disco el día 12 de octubre, single el 18 de julio. Entre el tracklist una versión del Himno de la muerte de La Legión, otra de Els Segadors, otra del Himno de Andalucía… Los himnos son política, y Fuerza Nueva ha sabido aunar muy bien toda esta tradición simbólica e imaginaria para crear este nuevo proyecto que para mí, posiblemente ha publicado uno de los discos del año.



Sin embargo, detrás de toda esta movida hay mucha tela que cortar. Posiblemente haga un post aparte. Ya sabéis que yo no me callo, porque es muy bonito sacar una canción que se llama “Canción para los Obreros de la Seat” y luego cobrar casi 60 pavos por verles tocar el Joy Eslava. Igual los obreros de la Seat son los primeros que no se pueden permitir ir a un concierto de Fuerza Nueva. Pero bueno, no es el tema de hoy, ya hablaremos.

Y un poco por cerrar con el tema Planetas, que podría hacer una temporada entera hablando de ellos, ¿sabéis quién dicen las malas lenguas que es el co-autor junto con Fernando Alfaro y J de la letra de la canción de la que hablaba al principio, de esa “Canción del fin del mundo”? Pues no es otro que Nacho Vegas.


Nacho Vegas y el desarraigo

Hablar de música y política y que no salga a colación Nacho Vegas es como  hablar de fútbol y no hablar del Real Madrid, o del Barça, me la pela. En el 2012 cuando los indignados poblaban las plazas de este país, al asturiano le pasó como a los poetas de la posguerra de España, se desarraigó. Con el 15-M empezaba una nueva etapa en la historia de España y con ella, una nueva vida para la creación del músico asturiano. Entre los temas de amor, soledad, tristeza y drogas duras empezó a florecer una fuerte consciencia social y política que le llevó a convertirse de nuevo, de una manera distinta, en la voz de toda una generación.



Con ello nacía en 2014 el disco Resituación y de la mano del mismo el fuerte compromiso social y político de Nacho Vegas. En mi opinión yo prefiero al del principio, los primeros discos en solitario me parecen brutales. Respecto a la etapa política, aunque tenemos visiones ideológicas muy cercanas, es algo que no me acaba de llegar, no sabría decir por qué, pero sin embargo pienso que ha encontrado la comunión perfecta entre estas dos facetas con su último disco, Violética – nombre homenaje precisamente  a Violeta Parra, otra de las grandes en esta temática – y sinceramente a mi me parece muy importante que los artistas se comprometan políticamente y no den de lado realidades sociales que a todos nos afectan a diario.

Hace unos meses precisamente fui al estreno de un documental que si tenéis la oportunidad de verlo, — no sé dónde lo podréis ver porque yo lo vi en la Cineteca de Madrid  os lo recomiendo muchísimo, sobre todo a los amantes de la historia. En él, mediante canciones el cancionero tradicional asturiano se relata lo que ocurrió en Asturias en 1934 en la llamada Revolución Asturiana. Todas las canciones han sido adaptadas por el propio Nacho Vegas. Cantares de una Revolución se llama el documental y, de verdad, si tenéis la oportunidad de verlo, hacedlo. Os lo recomiendo un montón. Es precioso porque pienso que no hay mejor manera de narrar la historia de la humanidad que hacerlo a través del arte y, dentro del mismo, con la música.




Revolución. R-evolución. Re-evolución.

Otros muy cercanos a Nacho Vegas y que no pierden la oportunidad de meter la puntillita en sus temas no son otros que León Benvente. El grupo de Abraham Boba siempre me ha molado precisamente porque son de los pocos grupos que no hablan de amor y, cuando lo hacen, lo hacen de una manera tan pura y tan a mi estilo como en Ser Brigada, canción que posiblemente sea de las pocas  que aguante de esta temática romántica.

“Nos habló la historia y nosotros le dimos la espalda”, “¿cómo es que decís que ha llegado el siglo XXI si aquí no hemos notado nado en especial?”, son fragmentos de sus letras. Pero sí hay una que no puede negar este espíritu  y es posiblemente mi favorita   es Revolución.

Se me ocurren más ejemplos como “La Gran Desilusión”. Esta habla de esa sensación de melancolía que en general se quedó en nosotros cuando vimos lo que pudo ser y en lo que se convirtió un movimiento como el 15M.



"Un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla"

El análisis político sin ir de la mano de la historia no tiene mucho sentido. Se pierde el contexto y con él, todo lo positivo y negativo que se puede sacar de la misma. De historias olvidadas va la canción que da título al disco de María Arnal y Marcel Bages. 45 cerebros y un corazón.


La historia detrás de este titulo viene de que hace un par de años, en un pueblo de la provincia de Burgos, se descubrió una fosa común repleta de asesinados por el bando franquista durante la Guerra Civil Española. Lo curioso de esta historia es que dentro se conservaban 45 cerebros y un corazón. 

Todo esto llegó a oídos de María y Marcel y a partir de aquí decidieron titular así su primer disco, trabajo que hace unos días hemos conocido que ha sido considerado por la Revista Rockdelux como el segundo mejor disco nacional de esta década.  Es una maravilla.


Los herederos de La Barraca.

Hablando de política, no podemos obviar a todos esos que te suelta un “a mí la política no me interesa, yo de eso no entiendo y yo no quiero saber nada porque no sirve para nada”. Están muy equivocados. Como ya hemos dicho al principio, política es lo que te vale una barra de pan, son las carreteras que usas, lo que te cuesta un ibuprofeno… política es lo que te vale la entrada de un concierto, y hasta el hecho de que haya concierto o no. De la política, como de la calvicie, no se puede huir. De ti depende el saber más o menos de ella, sencillamente para que no te engañen. Yo siempre digo que la cultura es el único arma que nos hace realmente libres.

Unos que saben mucho de esta política de la calle, de la gente sencilla, son La Maravillosa Orquesta del Alcohol, La MODA. Hace ya tiempo que no les veo en directo, pero lo que no se me va a olvidar jamás fue la primera vez que escuché Campo Amarillo. Muchos critican cuando se va a los conciertos sin haber escuchado antes las canciones, yo no lo suelo hacer, pero a ese directo en La Riviera de Madrid fui prácticamente virgen con su último trabajo. Cuando su cantante, David cogió la guitara y cantó esa canción él solo, a capela mis ojos se llenaron de lágrimas mientras se me ponían los pelos de punta.

Campo Amarillo habla de los campos de cultivo de Burgos, de aquellos Campos de Castilla de los que hablaba Machado, campos que  — aunque no sean precisamente de Castilla  conozco muy bien pues en mi familia soy yo la primera generación que no va a dedicar su vida a dejársela entre los surcos y los terruños de una parcela.





“Sangre en las manos de nuestros abuelos”“qué poco le importa el invierno a su dueño”,  “Ya van quedando vacíos los pueblos, ya van perdiendo los niños sus sueños”. David Ruiz es cantante de La Moda, es un músico excepcional, pero más que músico es un poeta tremendo. Estas letras me llegaron al alma porque creo que pocas canciones explican mejor que esa canción lo que te marca haberte criado en el campo.

Como ya os he dicho, política es todo, no se puede huir de ella. Hacer política no es subirte a un escaño del Congreso de los Diputados a soltar cuatro sandeces que nadie se las cree. Política también hace aquel que coge a su grupo y sin contrato de por medio, se planta en todos esos pueblos perdidos en los Campos Amarillos de Burgos, donde la cultura brilla por su ausencia, para llevar la música a cada rincón del país, cueste lo que cueste. Siguiendo la herencia de aquella Barraca de Lorca, La Moda cogió sus instrumentos y se marcaron una gira por pueblos de poco más de 100 habitantes donde los conciertos ni están ni por desgracia se les espera.




Después de todo lo que hemos hablado, quiero acabar con una reflexión, porque está muy bien hacer canciones políticas pero: ¿hasta qué punto esto se puede considerar conciencia política o simple postureo?  ¿se pueden considerar coherentes todas estas reivindicaciones cuando a la hora de la verdad tus actos no corresponden con aquello que tanto defiendes en tus canciones?  

Hay una famosa frase muy Paulo Coelho que dice que o vives como piensas o acabarás pensando como vives, y sobre ella quiero dejaros pensando con una canción de La Estrella de David, con letra de Luis Troquel, que creo que ilustra muy bien esta última reflexión. Esto es La Canción Protesta, escuchad la letra porque no tiene desperdicio.





Canciones que aparecen en este podcast:

El Mapa - Family
El político Neoliberal - Pony Bravo
Eskorbuto al parlamento - Eskorbuto
Mi Querida España - Cecilia
Palmeras en la Mancha - Vetusta Morla
Hoy la bestia cena en casa - Zahara
Canción del fin del mundo - Los Planetas
Islamabad - Los Planetas
Canción para los obreros de la Seat - Fuerza Nueva
Polvorado - Nacho Vegas
45 cerebros y un corazón - María Arnal y Marcel Bages
Campo Amarillo - La M.O.D.A
La Canción Protesta - La Estrella de David
Con Altura - Ginebras
La Típica Canción - Ginebras 

Comentarios

  1. Me gusta leer post comprometidos como este. Cada día menos son los que se mojan dentro de la música y el día a día.

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