POP: el "menos favorito de los favoritos".


Dicen mis amigas cuando vienen a mi casa que tengo echado un conjuro que hace que, cada vez que ponen el Spotify en aleatorio, salgan Los Planetas. No soy bruja (todavía) pero de serlo podría pasar.

Los que me conocen saben que mi casa es como un museo por el que perfectamente podría cobrar un par de euros por entrada. No sé dónde coño vivirá Jota, pero a mí me gusta pensar que tiene un palacio en el Albayzin y que una de las alas del mismo – porque tiene que ser a ojo más o menos de dimensión como la Alhambra – se la he subvencionado yo con el dinero que llevo invertido en su grupo.

A pesar de todo ello, en este mi blog no os he dado mucho la turra con Los Planetas, pero el otro día hice en twitter un hilo que a la gente le pareció interesante y creo que debería estar por aquí. Así que, allá va.






Hace unas entradas os contaba que soy una friki de las fechas y que tengo apuntados los días en los que se publicaron numerosos libros y discos. Esta entrada va de un aniversario.

El 29 de enero del año 1996 mi madre llevaba casi seis meses embarazada de mi persona.  Pobre. Ese día, y sin ella saberlo, unos chavales de Granada poco más jóvenes que ella se enfrentaban a la famosa maldición del segundo disco y parían, casi de manera literal, aquel famoso Pop de portada colorida y contenido un tanto disperso.








HIMNO GENERACIONAL #83

Pocos días antes, el día 15 de enero no sé qué sería de mi madre, pero como un aviso de parto veía la luz el primer single de este segundo LP. Ese sería Himno Generacional #83.



En la Cara B, dos canciones. Por una parte Manchas Solares. Algún día haré otra entrada de las maravillas que hay en las Caras B  entre las que, a mí juicio, se encuentra esta canción. Por otro lado, Prefiero Bollitos, un título que contribuye a engordar esa leyenda negra que sobrevuela a Los Planetas, repleta de machismo, violencia de género, incesto y pederastia.

El videoclip de Himno Generacional lo dirigió Jesús Franco. Este era un director de cine de serie B (o más bien Z). Fue grabado en la madrileña Sala El Sol. Cada vez que piso y veo aquellas paredes rojas me hace mucha ilusión pensar que aquí, alguna vez, estuvieron ellos.



En él, mientras que la banda toca en ese escenario que casi 25 años después sigue exactamente igual, aparecen unos niños que les disparan. Florent cuenta que esos “disparos” falsos en realidad le hicieron bastante daño pero tenía que seguir tocando y disimular. Como curiosidad decir que el vídeo fue vetado en los todopoderosos 40 Principales.



PUNK

Otro de los singles sería la canción que cierra el disco: Punk. A la grabación del mismo acudieron en un estado resacoso un poco lamentable. Sobre todo Florent.



En la Cara B: 
  • Cielo Norte, una adaptación de  J de una canción de Nick Drake.
  • Vuelve la canción protesta. Canción irónica que, en palabras del propio J “estaba dedicada a un tipo de artistas de esa época como Ismael Serrano, que eran una recuperación de los cantautores de la transición que creo que no aportaban mucho en ese momento”. Fíjate tú con el tiempo lo que ha cambiado la relación de Los Planetas con la política.
  • Nueva visita a la casa. Una nueva versión de La Casa, canción perteneciente al EP Nuevas Sensaciones.

DAVID Y CLAUDIA


El último single fue el más reconocible del disco. David y Claudia. Más adelante hablaremos de él, pero ahora me quiero centrar en lo que fue su Cara B: “La verdadera Historia”.



En esta canción es la única de toda la discografía de Los Planetas en la que podemos oír a Florent cantar. Casi como si fuera una autobiografía la letra empieza con ese “Florent dejó la droga en el 92”. Estamos en 1996 y todavía no ha pasado todo el drama previo a Una Semana al Motor de un Autobús, el disco que casi acaba con Los Planetas y que casi acaba también con la vida del segundo pilar indispensable del grupo.


La promoción del disco fue curiosa. En Barcelona el single de Himno Generacional se agotó en un día por completo. Venía además con una camiseta. Más adelante se hizo un sorteo por radio de una Vespa de segunda mano pintada por Aramburu con los colores del disco. Desde aquí hago un llamamiento para que si alguien que esté leyendo esto tiene una foto de la misma, que la pase, por favor. Sobre el tema moto, J era bastante reticente a ello, pero al final cedió como una concesión a Los 40. En aquella época no quedaba otra.




A pesar de ser uno de los discos “patito feo”, para mí físicamente es posiblemente el más bonito. O al menos el más vistoso. La culpa de esto la tiene el inconfundible Javier Aramburu.
La portada es un dibujo inspirado en esta foto de Brigitte Bardot.



Cuenta Eric sobre el diseño que Aramburu pinta en el libreto a cada miembro según su óptica. A él, que en aquella época estaba siempre de viaje entre Granada y Madrid, le dibuja como a un piloto.



Como en todos los primeros discos de LP, este tampoco incluye las letras.

Algo curioso es que RCA saca Pop y sus singles en CD, mientras que el vinilo lo saca en exclusiva Subterfuge ese mismo año con otra portada (también de Aramburu).



Esta portada que simula una publicidad de Pepsi hoy en día es un icono.  De hecho os cuento como anécdota que yo hace años me pinté en una chaqueta este logo. El caso es que me la llevé a un concierto  y esto fue lo que apareció al día siguiente en la crónica de la Mondo Sonoro:





Sobre el nombre hay poco que decir. Pop porque era un disco de canciones pop. Hay poca fantasía.

La idea inicial era hacer un álbum que se trasladase más fácilmente al directo que Super 8, con canciones que les hicieran disfrutar sobre el escenario. Iba a ser una especie de continuación del que fue su disco debut.

Curiosamente, un año después, en 1997,  U2 sacaría este disco, con el mismo título. ¿Casualidad?








¿Pero qué hay detrás de Pop? Pues bien, empecemos por el principio.

La persona de confianza de Los Planetas en RCA, Javier Liñan (que además fue el que les fichó) abandona la compañía. Esto supone que se quedan solos ante el peligro en una multinacional que podríamos compararla con una piscina enorme llena de tiburones.

David López se convierte en el nuevo A&R. Cuenta él mismo que llega lleno de ilusión a la compañía pues se confiesa fan de Los Planetas. Sin embargo se enfrenta a un gran obstáculo: los mismos Planetas. David tenía el respaldo de una gran multinacional pero no contaba con la confianza de su grupo fetiche. La mala follá de Jota se interponía en la relación entre ambos.

Lo primero que hace David es buscarles un productor nuevo. Super 8 lo produjo Fino Onoyarte (Los Enemigos) casi por imposición o más bien como un favor a una gente que acababa de llegar y no sabía ni por donde les venía el aire. En ese proceso, casi llegan a las manos, pero en este post se habla de Pop, esa historia la dejamos para el de Super 8.

Los de Granada le entregan una lista de posibles candidatos. El primero: Kurt Ralsker. Hay una parte de la crítica que dice que RCA apostó por él porque era el más barato, otra sin embargo dice que sencillamente fue el único que les contestó. Sobre Kurt, Eric decía que parecía “Fray Padilla el de Marcelino, pan y vino”.



La clave para entender la impronta de Pop es la producción de Kurt. No parece que se entendiera mucho con el grupo. Decir que, tras este disco, el americano repite con Una Semana en el Motor de un Autobús. La diferencia es que allí se los lleva a grabar a su terreno, a Nueva York. Como sabéis la distancia entre un resultado y el otro es abismal.

También comentar una cosa importante. Por aquel entonces no se sabía, pero yo creo que ya se podía intuir. Pop sería el último disco que grabaría May con Los Planetas.

Esta entrevista  para el videofanzine República Tensión es justo del día antes a entrar a grabar el disco en Madrid y cuentan un poco la historia de los productores.




En ella salen Florent, J y dos personas muy importantes en la historia de Pop:

Eric Jiménez y Raúl Santos.
 Ahora vamos con ellos.




Retrocedamos un poquito, a ese Big-bang que sucede en Granada a principio de los noventa. El batería de la alineación primigenia de Los Planetas era Paco Rodríguez. La gente le definía como un hombre de mucho carácter y con una vida no muy sana. Este, por movidas que os podéis imaginar, abandona el grupo de pronto con un “si no os gusta como toco, me largo”. ¿Y ahora qué?


Pues ahora resulta que aparece en escena un chaval que es DJ de la Sala Maravillas. Este además es megafan de Los Planetas y se sabía todas las canciones con la batería. Sin miedo ninguno, un día se planta en Granada y les deja con la boca abierta. Ese chaval era Raúl Santos y esta anécdota creo que ilustra muy bien el espíritu de esa incipiente escena independiente que comenzaba a crearse en España. Tras esto, se completa de nuevo el grupo.



¿Y qué pasa con Eric? Os preguntaréis. Pues este estaba grabando el gran Omega cuando de pronto recibe una llamada de la discográfica pidiéndole un favor: “Oye tío, te comento, resulta que Los Planetas se acaban de quedar sin batería. Han cogido uno nuevo pero el chaval está todavía muy verde, ¿no te importaría hacerles el favor y subirte a Madrid a grabar un par de canciones con ellos?” y el Eric, que me da a mí que no sabe decirle que no a nadie, cogió los bártulos y se pilló el Alsa a Méndez Álvaro.

Un pequeño apunte: Eric en aquel tiempo no estaba con Los Planetas. Estaba, como ya he dicho, grabando el Omega con Lagartija. Conocía a Florent y a Jota de coincidir en los bares y porque, además compartían mánager. De hecho, aunque se llevaran muy bien – y estos últimos eran bastante admiradores de los Lagartijas – a Eric no parecía que le hiciera mucha gracia la música que estos jovenzuelos hacían, básicamente porque viniendo de donde venía, no la entendía. Más tarde como sabéis eso cambiaría. Por tanto, Pop es la primera cita de la relación Planetas – Eric Jiménez, una relación que dura ya casi 25 años.





Antes que nada quiero partir de algo. El segundo disco de LP es quizás uno de sus trabajos en los que más baja está la voz sobre la música. La eterna queja de los que no entienden nada. Esto el grupo siempre se lo ha apuntado como una victoria personal frente a una multinacional que no dejaba de presionares para que la subieran.

Ahora, analicemos las canciones:




  DB. Mi favorita.


Un disco que se llama Pop y se abre con un mazacote de 9 minutos de noise psicodélico. Con dos cojones. Es mi favorita del disco y posiblemente esté entre mi top 10 de mejores canciones de Los Planetas. “Piensas que me entiendes y no sabes nada sobre mí” es toda una declaración de intenciones.

DB viene de David Baker, ex cantante de Mercury Rev, uno de los referentes claros de toda la composición planetaria. La canción en sí es un calco de Chasing a Bee. Si os fijáis, el inicio es una copia de acordes de Ceremony de Joy Division. Los Planetas son muy Tarantino en la forma tan fina – y tan zorra a veces – en la que utilizan la técnica del collage. No es la primera ni la última.




Una nueva prensa musical


Resumen de la relación de Los Planetas con la prensa de la época. Ya sabéis que siempre ha sido rara, un “ni contigo ni sin ti” que aún perdura.

Como anécdota personal os cuento que me puse esta canción la primera vez que pisé la facultad de Ciencias de la Información. Me la puse, la escuché y entré por la puerta. Cuando salga, haré lo mismo.

Jose y yo


A diferencia de lo que muchos puedan pensar, el Jose de esta canción  es una mujer. María José. La canción habla de una relación supuestamente de J con esta chica. En ella se cuenta lo que siente cuando está con ella por culpa del amor (y otras drogas).

Una vez una persona se me presentó diciendo que “tenía nombre de canción de Los Planetas”. Ahora no puedo ni ver a esa persona y la manía que le tengo a esta canción es directamente proporcional al mismo. Eso sí, es bellísima, de las pocas canciones de amor del bueno que tienen los de Graná.


Himno Generacional #83


Poco que decir más de esta canción. Se comenta que la motivación para hacerla viene de una queja de Florent contra aquellos que les decían que eran un “grupo para adolescentes”.

Analizándolo con perspectiva, es innegable que Los Planetas son una fábrica de himnos intrageneracionales, que van más allá de una generación, llegando a emocionar de la misma manera a alguien que nació en los 70 y vivió su nacimiento que a aquellos que nacimos en los 90 y los descubrimos en su madurez. Eso es tremendo.



Ciudad Azul


El drama del disco, no podía faltar. Las promesas incumplidas de una relación que se acaba como tema principal. De esas canciones que te las pones y te animan a tirarte de cabeza por el Puente Segovia al Manzanares. Esencia planetera.



 La máquina de escribir



Esta canción responde a ese principio no escrito y tan indie  de titular una canción de manera que no tenga nada que ver con el tema del que habla. De hecho, dicen las malas lenguas que la letra es explícitamente el relato de una felación.

“Hasta dónde llegarías para hacerme feliz. (…) Vas a arrodillarte. Vas a hacerme caso”.

Cuenta Eric que cuando grabó esta canción le salió una movida psicodélica con la batería de las que salen una vez en la vida. Al acabar, J le dijo: “bueno, podría estar mejor ¿no?”.


David y Claudia


Los David y Claudia de la canción eran ellos: David Copperfield y Claudia Schiffer.



A mí juicio posiblemente es la canción mejor hecha y mejor producida. También se puede decir que es la que mejor ha envejecido y además, el verdadero single del disco. Seguramente la más reconocible de todas, de las pocas que se han quedado en el imaginario colectivo.




8



La poca fantasía en el título no está a la altura de la canción. 8 es de las menos conocidas de Los Planetas y quizás de las más bonitas. Habla de “cuando te despiertas por la mañana junto a tu novia y te das cuenta de que la quieres de verdad”. Sinceramente: no me pasa, pero preciosa es un rato.



Aeropuertos


Después de DB, mi canción favorita del disco. Ese “lo siento. No te quiero. No me importa” es prácticamente un mantra, un himno.

En los coros José Lozano, cantante de Automatics. Hoy Murciano Total.



Ondas del espacio exterior.



Esta canción está compuesta a medias entre J y May. Diría que es de las canciones que mejor reflejan ese espíritu popero de Planetas.


Punk



Pop vs. punk. La antítesis de la música. El cierre del disco.

En mi opinión es una canción poco memorable que se hunde aún más si la comparas con los cierres los discos inmediatamente posterior y anterior. Estamos hablando de La Caja del Diablo y La Copa de Europa, dos de las canciones que, tras escucharlas en directo, supe que pasara lo que pasara, ya podría morir en paz.






Después del análisis, con un poco de oído, yo creo que podríais saber quién grabó las baterías de cada canción. Como por aquí es muy difícil jugar, os doy la solución:

Eric = 3, 4, 5, 6, 9, 10 y 11.
Raúl = 1, 2, 7 y 8.





Pop es un disco muy irregular con una producción que no acaba de cuajar. La apuesta por Kurt se repetiría en Una Semana y el resultado, como supimos después, no se puede comparar.

Hay que entenderlo como lo que es, un disco puente entre las luces y el amateurismo de Super 8 y todo el predrama que precede al disco por excelencia de Los Planetas.

Pop habla de todo y de nada a la vez. Da la sensación de ser un disco recopilatorio sin serlo. No tiene coherencia ninguna. El orden de las canciones no se entiende porque las canciones en sí no tienen nada que ver ni en temática ni en estilo.



Sin embargo creo que refleja muy bien esa etapa de búsqueda de identidad que sufre el grupo en aquella época en la que empieza a conocer la cara A de una industria que les permite vivir privilegiadamente de la música, pero con una cara B personificada en una multinacional de tentáculos muy largos que intenta controlar todo.

Pop es lo que es y no pretende ser más. Es tu yo adolescente perdido, sin identidad, buscando lo que le gusta entre un montón de cosas inconexas. Probando, experimentando aquello que el filtro del tiempo juzgará si acaba desapareciendo o se quedan a tu lado, creciendo contigo. El pop hoy en día sigue siendo un pilar fundamental en la obra de Los Planetas, pero no se puede comparar el de ahora con aquel inocente pop naif que embriagaba todo lo que ponía banda sonora a aquellos ya lejanos 90. Ese pop  también“creció”.




Y hasta aquí mi homenaje a ese disco “bonito” que está condenado a nunca ser elegido como favorito, pero que cuántos grupos no quisieran haber hecho. Por último decir que todo esto lo he sacado de entrevistas de youtube del año 2 antes de cristo, de los propios CDs físicos y de libros que hay escritos sobre el tema, sobre todo el de Jesús Llorente, que es un pasada.




“Viva la vida y el pop” y darle una escucha como regalo de cumpleaños.
¿Vosotros que pensáis? ¿Es el menos favorito de vuestros favoritos?






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